Cuando la oficina está a tres pasos del sofá, los límites se difuminan. Estos cinco rituales ayudan a recuperarlos.
1. Un inicio de jornada con intención
Diez minutos para preparar café, revisar las tres prioridades del día y abrir solo las herramientas que vas a usar.
2. Pausas activas cada 90 minutos
Levántate, estira y bebe agua. Tener una botella a la vista es el truco más sencillo para hidratarse.
3. Movimiento al mediodía
Quince minutos de yoga o un paseo corto mejoran la concentración de la tarde.
4. Luz adecuada por la tarde
Cambia a luz cálida cuando empieza a anochecer: tu descanso lo notará.
5. Un cierre claro
Apaga el portátil, recoge la mesa y apunta lo pendiente para mañana. Cerrar el día también es parte del trabajo.